No sabia si hacerlo o no, pero me lancé. Le llamé porque quería hablar con él, quería saber si era feliz, si no me echaba de menos... y le llamé porque quería escuchar de nuevo su voz.
Llovía, y eso me hizo acordarme de nuestra primera discusión y decidí llevarle a nuestro rincón. Ese pequeño sitio donde nos contamos mas de mil secretos, nos dimos mas de un millón de besos, donde tantas y tantas veces me dijo que me quería...
Íbamos andando por aquellas calles de se pueblo, pero esta vez era diferente. No hablábamos, él no se porque, y yo... Bueno, yo todo lo que le quería decir, lo tenia pensado para cuando llegáramos. Tampoco nos mirábamos y mucho menos nos cojimos de la mano. Nada de nada.
+ ¿Por qué me has traído aquí?.- Me había preguntado.
-Pues, una de las muchas cosas que me prometiste,quiero que lo cumplas.- Le contesté. Estaba muy nerviosa, desde que todo acabó no habíamos vuelto a hablar, solo por chat y eso, pues no es lo mismo.
+Ah vale. Pues habla y veré que puedo hacer.
-Me dijiste que cuando todo acabara serías como mi mejor amigo, como un hermano. Pues bien... Quiero...
No podía hablar, no me salían las palabras. No sabía que decirle. Me tomaría por tonta.
+ Háblame anda.
Oh... ¿Cuánto tiempo llevaba callada?
-Pues... quiero saber... ¿Cómo te va todo? ¿Eres feliz con esa chica?...
Me miró extrañado.
+ Ah... Así qué es eso. ¡Estás celosa!
Siempre me hacía lo mismo, siempre quería hacerse el gracioso cuando había un momento serio.
-No no, no es eso... Simplemente, si somos amigos, pues puedes contármelo, si quieres, claro.
Finjí una sonrisa, eso se me daba bien, ya estaba acostumbrada a ello, así que, parece ser que se la creyó.
+Sí, somos muy felices para vernos tan poco... Ya llevamos...
No le dejé acabar. Hablé para mi misma, intentando que el no me escuchara.
- Cinco meses y veinticuatro días.
Estaba alucinando.
+ ¿Perdón, cómo lo sabes?.- Misión fallida, me ha escuchado.
No quería contestarle, no quería decirle la verdad. Así que opté por lo más fácil.
+ Cuando tu y yo pasamos esa semana... me lo contaste.
Bien, he sabido salir del charco.
+Ah! Pues sí, tienes razón. Oye me está gustando esta conversación contigo.
-Jajaja...- Una risa totalmente falsa, pero coló igual que la sonrisa anterior.- Oye, ¿Te puedo pedir un favor?
+Claro. Mejor amiga.
Esas palabras me apuñalaron de una manera increíble, agaché la cabeza y él insistió:
+¿Cuál es ese favor?
-Abrázame...
Me atrajo hasta él y lo hizo. Estábamos unidos otra vez. Pasó un rato pero a mi se me hizo demasiado corto.
Seguía con la cabeza agachada y comenzaron a salir lágrimas de mis ojos.
+¿Qué te pasa?
Levanté la cabeza en busca de sus ojos verdes que tantas había mirado fijamente cuando le decía aquellos''te quiero'' que ya no valían para nada.
+Nada... Que me alegro mucho que seas feliz con otra persona que sea capaz de darte mucho más de lo que yo pude darte a tí.
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